La ultima y nos vamos

Buscas leer? estas en el lugar indicado, aunque lo mío, lo mío, es corretear el bolillo

Mostrando las entradas con la etiqueta poemas en prosa. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta poemas en prosa. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de julio de 2014

Y no lo sabes

Para ti ojos verdes, por lo que no se decir frente a frente y que aún no sabes


Y no lo sabes,
Aún con tanta historia
Tú estas y vives,
En mi… tan adentro
Que da miedo
Y te tomo como algo mío
Tan querido…
Amado

Y no lo sabes…
Pero esos ojos verdes
Me fascinan 
Porque comprenden
Las caricias tibias,
El sacrificio y sufrir
De esta vida

Y no lo sabes…
Porque eres demasiado bueno
Mi ángel, mi ilusión, mi niño travieso
Mejoras como el vino añejo
Y el sabor...  
De esa boca que enloquece
[quien pudiera amor mío ser respirada en tus suspiros]

Y no lo sabes...
Pero todos tus caminos llegan a la ermita
De este corazón mil veces remendado
De este cuerpo maltrecho y lleno de cicatrices
Que tiene andanzas de realidad y viveza
[Y que me has dicho que te encanta]

Solo una cosa te pido amor mío
Seas honesto contigo y conmigo
Que la verdad siga en tu alma tersa
Que la sensualidad de tu mente permanezca
En esas manos que me dan batallas
Y lo que falte por vivir.

Dulces sueños amor mío

martes, 13 de marzo de 2012

Preguntas

¿A donde se fue la vida, a donde quedó risueña, donde quedo aquella sangre que circulaba por mis venas?

sábado, 18 de junio de 2011

Enferma

Estoy enferma de nostalgia, y no puedo más, me he auto recetado la luna en grandes cantidades para aplacar los síntomas, pero hoy hubo un eclipse lunar y me he sentido desesperada por escribir, no sirve.


Me senté muy callada y respiré tres veces, no, no ha salido. Sigo respirándola con mis pulmones.

Tatúe mi cuerpo con el momento de la vida a lagrimas ya secas, no funciona, cierro los ojos y el recuerdo sigue ahí.

Probé matar al corazón en tres maltratos: de mil palabras, de una tonada y de decepción. No ha servido, y enferma de nostalgia he tratado de sacarlo y aplastarlo con las manos, pero no puedo. Mis manos son mi corazón.

Pedí consejo a la tristeza que me dijo con ternura que la nostalgia la enfermó desde pequeña y hoy la corteja. Ella le adora y por momentos se enamora.

Como último remedio quise sacarme el alma desgarrándome la piel, quise quedarme en los huesos, quise dejar de ser, pero la sangre infectada fundida con los recuerdos, se metió, tanto y tan dentro, que hoy la tengo hasta los huesos y a veces sobre la piel.



Maldita sea, estoy enferma.

viernes, 18 de junio de 2010

Interesarme

El aire, tan suave, casi narcotizante, tan sublime, la sedujo profundamente, así que saltó.Dos aves pasaron junto a ella y deseó ser como ellas, libres, ligeras… infinitas.


El viento había secado ya sus lágrimas pasadas y cerró sus ojos, su vida entera pasó por ellos, se sonrió. Ahora la muerte vendrá por mi, no por que me haya escogido, sino por que la llamé, y se inundará de mí y me cubrirá, y yo seré la muerte y ella estará en mis ojos. Estaré tendida en una banqueta, y sin embargo no seré yo, solo un cuerpo inerte, sin vida, sordo, seguido de un grito estruendoso. Ahora estoy mas lejos de amarte, pero mas cerca de que tú me ames, no te culpes, no me culpes, nada pasó, nada sucedió, es solo que la vida dejó de INTERESARME.

Corazón

-¡Háblame de amaneceres, de lluvia, de tierra mojada de sangre en mis venas que quiero sentirme vivo!- Lloraba un cadáver en su cajón, deprimente, nostálgico por la última vez que sintió como los rayos del sol tocaban su cara, amante marchito tus manos no tocarán ya esa piel por la que juraste morirías.


Y gritaba un clamor amargo imperceptible para el oído humano, pero escandaloso para los inquilinos del cementerio, gemía y lloraba, pues sus ojos comidos ya por los gusanos jamás tendrían un amanecer en las pupilas inexistentes de las cuencas sobrantes de este cráneo. Las plantas de sus pies no tocarán más la tierra de la que ahora está cubierta su caja. -¡La vida, se me va la vida!, la vida, se me fue la vida.-

Y continuó con quejas, con nostalgias y con gritos hasta que el sol despertó y anunciando su salida cobijó con su calor tierno el cementerio, entonces aquel cadáver cayo en letargo y no dijo mas nada.

-Que escándalo el de anoche- comentaban dos esqueletos en sus tumbas

-Ni que lo digas, algunos muertos pueden ser tan molestos

-¿Y este por qué se queja?

-El no tiene la culpa, pobrecito, lo único que no se le ha deshecho es el CORAZÓN.