La ultima y nos vamos

Buscas leer? estas en el lugar indicado, aunque lo mío, lo mío, es corretear el bolillo

viernes, 18 de junio de 2010

Corazón

-¡Háblame de amaneceres, de lluvia, de tierra mojada de sangre en mis venas que quiero sentirme vivo!- Lloraba un cadáver en su cajón, deprimente, nostálgico por la última vez que sintió como los rayos del sol tocaban su cara, amante marchito tus manos no tocarán ya esa piel por la que juraste morirías.


Y gritaba un clamor amargo imperceptible para el oído humano, pero escandaloso para los inquilinos del cementerio, gemía y lloraba, pues sus ojos comidos ya por los gusanos jamás tendrían un amanecer en las pupilas inexistentes de las cuencas sobrantes de este cráneo. Las plantas de sus pies no tocarán más la tierra de la que ahora está cubierta su caja. -¡La vida, se me va la vida!, la vida, se me fue la vida.-

Y continuó con quejas, con nostalgias y con gritos hasta que el sol despertó y anunciando su salida cobijó con su calor tierno el cementerio, entonces aquel cadáver cayo en letargo y no dijo mas nada.

-Que escándalo el de anoche- comentaban dos esqueletos en sus tumbas

-Ni que lo digas, algunos muertos pueden ser tan molestos

-¿Y este por qué se queja?

-El no tiene la culpa, pobrecito, lo único que no se le ha deshecho es el CORAZÓN.

Amnesia

Contesto el teléfono y es otra vez esa propaganda, me alquilan tarjetas de crédito en un intento por que les regale mi alma, me siento algo aturdida y fastidiada, no se bien donde estoy, miro a mi alrededor buscando algo que me parezca familiar. El reloj de la recamara me indica que son las 5:30 de la tarde y yo aún porto la ropa que me indica que no me había levantado de la cama hasta ahora, mi cabeza me duele, mucho, va a estallar.


Las aspirinas del botiquín me servirán para el dolor, me las trago mientras hago gestos amargos, tengo que comer algo. La cocina esta bien para buscar alimento, salgo del baño y trato de reconocer la sala y de encontrar la cocina, no lo consigo pero algo me parece familiar. Escucho voces en la cocina y me asomo, no hay nadie, ni comida, vuelvo a escuchar voces, esta vez son risas de niños, corro a las otras habitaciones pero no encuentro a nadie, una ligera punzada en la sien me hace pensar que me estoy volviendo loca.

Ha pasado ya más de media hora y el dolor de la cabeza no ha cedido, estupidas aspirinas inservibles, nada me sirve, me siento en la sillita de la cocina y me aprieto las sienes, esto disminuye un poco el dolor. Bueno se me tiene que quitar. Miro hacia la ventana, las nubes pasan rápidamente y eso me hace divagar, tal vez tengo un tumor inoperable y es por eso que me duele la cabeza, tal vez tuve una borrachera enorme y la cruda hace que la cabeza me quiera explotar, en fin…

Interrumpo mi imaginación, creo haber escuchado un murmullo y salgo de la cocina me asomo al vestíbulo pero no hay nadie, tal vez tengo una jaqueca espantosa y por eso escucho cosas, mejor me iré a vestir en lo que se me pasa esto.

En la recámara hay algo diferente, la ropa y las cochas de la cama están tiradas en el piso, ¿Yo hice eso? No me acuerdo ¡Carajo! Como me molesta la duda.

Trato de calmarme y me decido a tomar un baño, puede ser que esto me ayude a quitarme el dolor de cabeza, entonces me quito la ropa y me meto al baño.

Salgo corriendo, ¿que pasó ahí? El baño esta cubierto de sangre, y salpica las paredes de la regadera y hay algo mas, que… no se que es.

Me pongo la bata otra vez y me siento en la cama, pienso, una y otra vez, ¿Qué hago? Si esta es mi casa ¿porqué no se que es lo que pasó aquí? ¿Maté a alguien? No se, no se, no se. Mi cabeza, me duele tanto no me deja concentrarme, ni pensar…

Debo vestirme, salir de aquí, pedir ayuda, pero, donde esta mi ropa, ah si, el closet, lo abro ¡No puede ser! No hay nada, caigo en la desesperación, ¿y si estoy loca?

Cierro lo ojos, no quiero saber nada me refugio en la cama.

No se cuanto tiempo ha pasado creo que varias horas porque el cielo esta oscuro, debo salir de aquí. Me acomodo mi bata para salirme de ese departamento y busco un espejo para ver mi semblante pero…

¡Oh no! ¡Dios mío! ¿Que esta pasando? No estoy en el espejo, no tengo reflejo y eso me asusta mucho, no existo ¿que soy? Soy… ¿nada?

Me asusto y corro a ver en todos los espejos y es lo mismo. La respiración está entrecortada, el corazón late muy fuerte estoy muy asustada, perdida, loca.

El último espejo que queda es el del baño, es mi esperanza de que todo lo demás este mal de que no esté loca, de que esté viva.

El baño termina con mis esperanzas, no hay reflejo. En un arranque de furia trato de arrancar el espejo del baño y lo rompo cayendo con el en la regadera, me corté, me duele, mi mano. Y al ver como fluye mi sangre vuelven recuerdos a mi mente, son tan rápidos que me golpean. Si, lo recuerdo, había estado llorando, todo el día, mis niños, me habían quitado a mis niños porque yo era mala, no, no era mala, las drogas lo hicieron era buena cuando no lo hacía, pero me llamaba y volvía una y otra vez, si su padre, el fue el que me los quito, me dejo y se los llevó, estuve todo el día sin probarla, temblando viendo cosas, estaba dispuesta a dejarla, revisaba papeles, los de los niños, los míos y entonces lo vi, el seguro de vida a mi nombre, la cantidad era muy grande y lo cubría todo, el también tenía uno igual, mis niños están bien, así que… Probaré, solo un poco, lo necesito.

Cuando pasó el efecto y otra vez la realidad me aplastaba comprendí que jamás iba a dejar esto, tal vez si tenía una oportunidad única, pero entonces me seguían, creo… nunca los vi, pero estoy segura de que me vigilaban, escuchaba murmullos, ruidos, ellos los hacían. Tomé la pistola y la anduve cargando a cada cuarto donde estaba, luego decidí bañarme y metí la pistola, si estaré segura, pero seguía escuchando cosas así que disparé a la puerta, a la ventana, pero no se iban, ahora están en mi cabeza, ¿como se metieron? Los escucho me molestan. Y disparé.

Recuerdo el metal mojado y frío sobre la sien, solo quería que me dejaran en paz. Dios mío, estoy muerta, pero ¿donde esta mi cuerpo?

Tomo un pedazo del roto espejo y trato de mirarme con inútil esperanza y entonces me veo, estoy tirada en la regadera, la sangre que había era la mía toda, la salpicada y eso que no sabía que era ahora lo se, fragmentos de mi cerebro y cráneo, lo veo en el espejo, puedo verlo todo, mi negación a morir era tal que nunca me di cuenta de que ya no estaba, toco mi sien y siento el agujero que sale por el otro lado, el dolor, era por la bala, ahora puedo ver, mi cuerpo inerte lleno de sangre y yo mirándolo.

No tengo nada que hacer aquí, mi cabeza no me duele mas, no hay sangre, ya no la necesito más.

historia de un asesino

Y aquí estoy, sentado en una silla vieja, a mi alrededor cuatro paredes sucias, grafiteadas, no traigo zapatos y la humedad del suelo me cala los huesos, no me interesa, algo pasó conmigo pero no lo recuerdo, mis pantalones y mi camiseta están manchados de sangre, pero ya está seca, dudo que sea mía. Me observo los brazos que me duelen, hay marcas de cigarros y rasguños, no se porque los tengo, mis manos están atadas con trapos, empiezo a desatarme como puedo, hay algo pegado a mi mano, mis dedos están entumecidos, que es esto…


Se enciende la luz del cuarto pero no hay nadie, logro desatar la mano derecha, deben ser de esas luces automáticas, hay muchos papeles tirados en el piso, parecen ser fotos, levanto algunas. Es una mujer parece que ya esta muerta, ¡oh por Dios! parece que ha sido torturada, el miedo me recorre la espalda y busco la salida con la mirada, ahí está, ni siquiera tiene puerta, me levanto con muchos esfuerzos y salgo lo mas rápido posible del cuarto.

Las luces del pasillo son débiles y parece haber muchos cuartos similares al mío, no se escucha ruido alguno salvo el goteo de alguna tubería, me aproximo al cuarto más cercano y hay una televisión prendida, pero no tiene sonido, me asomo un poco mas y me doy cuenta de que no hay nadie, solo un viejo sofá manchado con algo oscuro, pero ese cuarto despide un hedor muy fuerte, pienso que puede ser un animal muerto y trato de mirar tras el sofá. ¡No puede ser! Es un brazo humano, regreso corriendo al cuarto y tomo una de las fotos del piso, la mujer de las fotos no trae un brazo, la desesperación me invade, ¡¿Qué hago aquí?!

Sigo caminando con cautela y escucho ruidos en el siguiente cuarto, es más bien un murmullo, tal vez pueda ser el asesino, o mas víctimas, me pego a la pared para tratar de escuchar algo, pero no alcanzo a percibir mas que un murmullo, pienso en mi mano atada, parece que tengo algo que es duro, y pesado, lo aprovecharé para golpear a ese cabrón y me dispongo a entrar en el cuarto lo mas rápido posible, pero la vista me hizo palidecer.

En unas pequeñas jaulas hay tres hombres enroscados y los murmullos que escuche son las moscas que se han venido a dar un festín con ellos, son enormes y hay demasiadas, lo hombres ya están muertos, y no quiero saber de que, pero me extraña que este cuarto este limpio y en un estante hay varias latas para perro, y tres correas colgadas en la pared, se me revuelve el estómago y vomito en el cuarto, ¿y si estas personas eran tratadas como mascotas del asesino? Que mente enferma sería capaz de algo así.

Salgo del cuarto procurando olvidar lo que vi, no se quien esta haciendo esto ni como me trajeron hasta acá, pero tengo que salir como sea, sigo caminando por aquel pasillo buscando la salida, hay dos puertas y están cerradas con llave, me acerco para tratar de escuchar algo en los cuartos y no, no se oye nada, me tiro al piso tratando de ver por la hendidura de la puerta pero tampoco se ve, es hora de forzar la cerradura, trato de no hacer ruido pero no consigo abrirla, luego un presentimiento y me pongo a buscar la llave cerca de ahí, tirada en el piso, junto a la puerta, en los marcos, hasta que, si, en el marco de la puerta hay una llave, seguro es de la puerta.

Entro en el cuarto y alcanzo a ver algo que brilla, temeroso busco la luz, ¡ya esta! Es una bodega, aquí guardan sus armas, hay muchas pistolas y un rifle, me decido por la pistola y en un librero viejo hay varios discos, dejo la pistola en la mesa y tomo uno de estos, se puede leer en el cd: sin brazos, en otro: sin piernas, en otro: sin alma, Este último me hace pensar cosas muy desagradables, ¿Cómo puede haber gente así?

Tomo la pistola y salgo del cuarto, tengo que liberar mi otra mano, necesito un cuchillo, todavía esta el cuarto de al lado, meto la pistola en mi pantalón y saco la llave para abrir.

Este cuarto no tiene muebles, hay varios baúles de madera, después de percatarme de que no hay nadie escondido aquí me acerco a y busco algo para cortar, pero no hay nada, solo esos seis baúles enormes, los examino, solo dos no tienen llave así que me dispongo a abrirlos con algo de temor. Uno de ellos tiene ropa, algunas están pegadas por la sangre seca, pero después de haber visto lo anterior esto ya no me hace mella, me sorprende ver tantísima ropa, pero no hay nada que me sirva, tomo algo de aire y me acerco al otro baúl para abrirlo.

Parece tener más ropa, meto la mano hasta el fondo y me parece que hay algo, creo que es algo de vidrio, saco toda la ropa y rápidamente meto mi mano para saber que hay ahí. Es un frasco de vidrio, acabo de sentir su tapa, ¿que harán estas personas? Tal vez trafiquen droga o algo parecido, entonces saco el frasco y miro que es, un escalofrío recorre mi espalda al ver esto, dejo caer el frasco, es un feto humano en un conjunto de horror de una mezcla amarillenta, ese pequeño cuerpo y el frasco hecho añicos, una vez mas la ansiedad me hace desesperar, aún no puedo creer lo que esta pasando, me quedo mirando la escena en el piso e instintivamente saco otro frasco, también es un feto,, pero esta vez creo que es de un animal, que hace este o estos sádicos, ¿Acaso estaré en el lugar de una asesino serial?, a estas altura todo puede suceder, poco a poco voy recobrando mis sentidos y veo el frasco hecho pedazos, con esto podré librar mi otra mano, hago a un lado el asco que pasa por mi garganta y tomo un vidrio y empiezo a tratar de cortar. Pero ¿que pasa? Oigo ruidos y corro hacia el pasillo, entonces un hombre blanco y bien vestido queda frente a mi, se sorprende y trata de gritar pero yo lo tomo con mi única mano del cuello y lo tiro al piso, solo alcanza a decir -ya despertó-, entonces con mi mano atrapada le doy golpes con toda mi fuerza, no se que pasó entonces, debo haber seguido golpeando, tan fuerte, que cuando me di cuenta su cabeza era ya una masa sanguinolenta…

Observo la masa de sangre en el piso y me siento en el pasillo, la vista se me nubla un poco, ¿acaso fui yo quien hizo esto?, ¿Qué me han hecho? Un murmullo me hace volver en mí, probablemente nos oyeron y no tardan en venir. Debo estar preparado.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Cancion para la mujer de tez morena

Antes de escribir esta canción,

el viento la susurraba en mi oído,
Y cuando lista a escribirla estaba,
el sentimiento me traicionaba,
y mi voz toda quebrada
en mi garganta se ahogaba.
Murmullos solo escuchaban
Los que a mi lado se encontraban.
¡Qué cosa, quién diría!
Que aquella canción no aprendida
Estaría toda mi vida,
Y aunque yo me preparase,
Rompería toda mi carne,
Y ante todo este desarme,
Jamás me arrepentiría
De haberte conocido ese día,
De dejarte entrar en mi vida,
De cantar la melodía
De una canción compartida
Por dos vidas, tuya y mía.
Y aunque la canción terminara
Y tu presencia faltara,
Sería mi deber mostrarla,
A todo aquel que no tuviera
Ese pedacito de cielo,
En conjunto con infierno,
Esta melodía risueña,
De la que alguna vez fuera dueña
La mujer de tez morena
Que ahora canta en primavera

Mujer y miseria

Mujer, la miseria esta en tu cabeza,
Cuidado, pues aún no ha azotado tu cuerpo,
Deberás mantenerte en una pieza
Antes de que te ataque de nuevo.

Volverá con la llegada del verano,
Y te estremecerás de dolor con el frío,
Encuentra la cura temprano
O todo se lo llevará el hastío.

Abre tu mente a la belleza
Trata a todos por igual, es lo que cuenta
Si lo que ahora escribo no te interesa
Será como poner tu alma en venta

Mujer, la miseria se aloja en tu mente,
La forman tus prejuicios y tú ser indiferente
Arrójala ¡ya!, no sea que de repente
Sea cáncer y destruya gente

A los que amas, por los que respondes,
A esos que luchan y los que se entregan,
Ya que el amor se quedaría sin nombres
Y el cielo inmenso sin estrellas

Abre tu mente sin tristeza,
Enfrentando todo lo que venga
Si lo que escribo te interesa
La miseria no entrará en tus venas.

viernes, 12 de febrero de 2010

No mas sangre, por un pais mejor



http://www.youtube.com/watch?v=20Sjs3eAt1I

 

Este es un enlace a un video en youtube donde se ve a una madre afectada por la matanza en juarez que le reclama al Presidente Calderón por la violencia en Cd. Juarez. Así como ella lo hizo todos nosotros debemos de exigir la seguridad que pagamos con nuestros impuestos,el poder ejecutivo ha hecho todo lo que ha querido porque no nos interesa hasta que la ola de violencia, de desempleo y pobreza nos alcanza, ponte las pilas y averigua, cumple y exige, de nada nos sirve exigir si buscamos chingarnos al de al lado, esa es la razón por la que los gobernantes se han hecho de riquezas ilicitas durante todos estos años.

 

Comprende y reflexiona ya son muchos años de vivir así

 






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lunes, 23 de noviembre de 2009

Tanto




Te he querido tanto, que te he abandonado, sin ninguna esperanza sin algún remedio
Con todas las ganas, con lo que soy y tengo, te he querido tanto, que me cuesta verlo
No tengo la culpa, de tan poca suerte, de tan poco tiempo, de no querer quererte, como tu en silencio
Te he querido tanto, que me he desnudado, de todos mis prejuicios, de los desengaños
Me abrigue del tiempo, y tire el empeño, me calce tus risas, me tatúo tus llantos,
En el alma inmensa, con tan poco acierto, hoy vuelan lo cuervos, comen de tu mano
Te he querido tanto, que me he abandonado, todo lo he intentado, todo ha sido en vano
Recojo mis cosas, te regalo el tiempo, me llevo las rosas, me llevo tus manos
Ya me pertenecen, ahora ya son míos, si luego perecen, morirán conmigo
Te he querido tanto, que voy a tu lado, casi sin quererlo, casi sin pensarlo,
Si buscas mi luna, yo busco tu mar, ¡ingrato destino! Nunca se unirán,
Así que te miro, sin miedo al andar, el alma en un hilo, me dejo alcanzar
Te he querido tanto, que me he desgarrado, el corazón eterno, me consume el llanto
Pasión de tu sangre, corre por mis venas, hoy la dejo ir, que salgan las penas,
Y con estas palabras, te escribo amor mío, que aunque me haya ido, aquí estoy contigo.